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domingo, 20 de mayo de 2012
La vida a bordo de un barco pirata
Para comprender porque los hombres se convertían en piratas, y cómo vivían, resultaba útil analizar cómo era la vida de un marinero "normal". La vida en el mar era dura. El Docor Samuel Johnson afirmó: "Ningún hombre se hará marinero si no acepta la idea de estar en prisión, pues vivir en el mar es estar en una prisión con la posibilidad de rehogar".
Oportunidades en tierra
Durante la Edad Dorada de la Piratería (1690-1730) había pocas posibilidades de empleo para los hombres, mujeres y niños de baja alcurnia. La mayoría era analfabeta, y las tres quartas partes de la población de Inglaterra provenían del medio rural y vivían en una pobreza extrema. La vida rural era tan dura como intentar ganarse la vida en una ciudad. Unos pocos jóvenes afortunados pasaban a ser aprendices de un oficio, pero un gran número recurría a la delincuencia para poder comer o evitar las prisiones de los acreedores.
La marina mercante ofrecía, al menos, la oportunidad de aprender un oficio. Un marinero podía dominar todas las tareas requeridas a bordo, y luego ser contratado en otro barco por un salario superior. También podía aprender oficios como el de botero o carpintero que podía explotar posteriormente en tierra. Pero muchos hombres se apuntavana una vida de aventuras en alta mar sin demasiado conscientes de los horrores que los esperaban.
Muchos chicos jóvenes se veían por el mar como alternativa a la vida en las calles, como deshollinadores, o realizando cualquier otro tipo de travajo infantil peligroso y difícil. Los Pánfilo, con tan sólo ocho años, firmavan para ser grumetes. Realizaban todo tipo de tareas, desde limpiar la cubierta hasta pulir el cobre. Además, se utilizaba a niños como "encargados de la pólvora", llevando pólvora desde las bodegas hasta la cubierta de cañones. En unos pocos años, un niño acabaría realizando todas las tareas de un marinero adulto.
Royal Navi
Una vez a bordo, la vida de un marinero era brutal. La vida en un barco era peligrosa y difícil, tanto para un marinero de la Armada como para un pirata, pero el marinero de la Armada era un auténtico prisionero. Pasaría meses seguidos en el mar y, cuando el barco atracaba en un puerto, pocas veces se le permitía bajar a tierra, para impedir que desertara. La disciplinaera dura. El capitán era Dios. Si un capitán sádico no estaba contento con determinados miembros de su tripulación, podía hacerlos trabajar hasta mmorir, o incluso castigar brutalmente por la infracción más ínfima, como un saludo incorrecto.
El castigo más frecuente era la flegelación. El capitán decidía el número de latigazos, que se estipuló formalmente en 1755. Normalmente, el mínimo de atigazos eran 10, 50 provocarían heridas graves, y 100 solían ser mortales. El látigo utilizado era el infame gato de 9 colas, una cuerda de cuero o cáñamo con nueve puntas, con al menos tres "nudos de sangre" ligados al extremo de cada madera. Esta arma era brutal podía fácilmente penetrar la piel hasta el hueso. Para aumentar aún más la tortura, se solía restregarse vinagre o sal a la herida. En la Armada, el látigo de gato se quardaba dentro de una bolsa roja atada al palo, y todos los marineros temían "dejar salir al gato de la bolsa".
La esperanza de vida media de un marinero era de 30 o 35 años, comparados con más de 50 años para uso que permanecieron en el suelo. Un marinero llevaba la vestimenta que tenía puestas el momento en que se alistaba y, normalmente, también dormía con ella. Era demasiado caro comprar ropa nueva para la vestimenta que tenía puesta en el momento en que se alistaba y, normalmente, también dormía con ella. Era demasiado caro comprar ropa nueva para unos marineros que cobraban un sueldo normal, por lo que seguían llevando la mkisma ropa hasta que se desintegrara en jirones. Una muda de ropa completa podía costar a un marinerohasta dos meses de salario. en duro y cruel contrarse, los oficiales, que eran los hijos segundosde familiasde nobleza, tenían sus propios baúles de ropa hecha a medida.
História-La eda dorada de la pirateria
A finales del siglo XVII se produjo un enorme crecimiento de la piratería, lo que en la actualidad se conoce como la Edad Dorada de la Piratería, y que duró unos 40 años desde aproximadamente el 1690 hasta el 1730. En esta época se dieron las leyendas vivas de Barbanegra y Bartholomew Roberts, que operaron en el Caribe y en la costa atlántica de América, y de Henry Avery, William Kidd y Thomas Tew, que operaron en la costa del África Occidental y del Océano Índico.
Durante la época de los bucaneros, que precedió a la edad dorada, los intereses españoles habían constituido el principal objetivo. Ahora cualquier valía, especialmente los buques mercantes que viajaban entre Europa y las colonias americanas, sacando esclavos de África y vuelto con ron, cacao y azúcar. Los días de los enormes convoyes de buques españoles que navegaban con cargas de oro, plata y joyas habían pasado, pero fueron sustituidas por un comercio mayor de mercancías.
Hubo muchos factores que permitieron la Edad Dorada. Los días de los bucaneros estaban acabando, por ello, muchos bucaneros pasaron a ser piratas o corsarios. El inicio de la guerra entre Inglaterra y Francia dio lugar a muchas patentes de corso. Cuando el Tratado de Utrecht ayudó a acabar con la Guerra de Sucesión Española de 1713, se produjo un desempleo masivo en licenciarse miles de marineros del servicio militar; muchos recurrieron a la piratería. La vida de aquellos marineros que lograr encontrar un empleo legítima en los barcos de esclavos europeos era miserable: sufrían condiciones laborales terribles ya que la falta de trabajo presionaba los salarios a la baja y la tasa demortalitat de las tripulaciones de los buques de esclavos superaba el 30% .. Para ellos, la piratería era una opción mucho más atractiva.
Por la inexistencia de un fuerte gobierno centraql, las colonias americanas constituían un objetivo fácil para los piratas. Los gobernadores coloniales aceptaron inicialmente con agrado el contrabando de los piratas hasta que conseguían una posición económica más fuerte y podían comenzar a controlar la piratería. En 1730, la Edad Dorada era cosa del pasado, pero este período ha quedado inmortalizado e idealizado en la cultura popular desde entonces, gracias a libros como el del Capitán Charles Johnson, En General History of the Most Notorious Pyrates, La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson y Peter Pan de J. M. Barrie.
La história-El saqueo de Cartagena
El último gran asalto bucanero fue el saqueo de Cartagena en 1689. Sir Francis Drake había atacado Cartagena en la década de 1580 pero la mayoría de los bucaneros lo había evitado desde entonces porque tenía unas defendiendo muy fuertes. El ataque de 1689 lo organizó el gobierno francés con una flota de 100 buques de guerra franceses bajo el mando del Barón Jean de pointes, seis buques aportados por bucaneros y varios más por Jean Du Casse, el gobernador francés de Saint Dominique. Cartagena se rindió el 6 de mayo de 1689. El Barón de Point aceptó quedarse únicamente con la mitad de la riqueza de la ciudad; esta decisión enojó a los bucaneros y Du Casse, que sólo recibieron una pequeña parte del botín acordado con de Point. Así que, cuando de Point se fue, los bucaneros volvieron a saquear Cartagena, esta vez con gran brutalidad y muchas torturas. Volvieron a Saint Dominique con el resto de la riqueza de la ciudad, pero fueron emboscados por una flota inglesa y perdieron la mayor parte del botín. Cuando de Point regresó a Francia el rey Luis XIV envió a bucaneros una gran suma de dinero para mostrar su gratitud. Sin embargo, toda la operación constituyó una gran decepción para los bucaneros, por lo que muchos volvieron a la piratería contra cualquier país o se convirtieron en corsarios legales.
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